Desde hace 3 semanas las calles del Centro Histórico de Oaxaca están tomadas. Mesas, lonas, casas de campaña. El magisterio está en plantón. Otra vez. 

La pregunta que queda “entre líneas” no es si tienen derecho a manifestarse. Lo tienen. La pregunta es: ¿a quién le sirve esto y por qué ahora, a un mes de que termine el ciclo escolar?

1. Las afectaciones que sí se ven

 •  260 mil alumnos sin clases en educación básica, según cifras de la SEP Estatal. Para muchos niños, junio es cuando se cierran calificaciones, se hacen festivales, se entregan certificados. Hoy están en casa.

 •  Comercio del Centro reporta caídas del 40% en ventas. El turismo baja, los restaurantes vacíos. Familias que viven al día son daño colateral.

 •  Vialidad colapsada. Una cita médica en el Hospital Civil puede significar 2 horas más de traslado.

2. La versión del magisterio: “Es por los niños”

En sus comunicados, la Sección 22 sostiene que el plantón es para exigir mejores escuelas, plazas para egresados normalistas y presupuesto para uniformes. Dicen: “Si no presionamos ahora, el próximo ciclo inician igual: con techos cayéndose y sin maestros”.

Su lógica de calendario: presionar en mayo-junio obliga al Gobierno a incluir sus demandas en el presupuesto del siguiente año fiscal. En julio-agosto ya es tarde, porque la SEP estatal cierra su planeación.

3. La versión de padres y comerciantes: “Somos rehenes”

Muchos padres cuestionan: “Si es por los niños, ¿por qué se les quita clases a los niños?”. El ciclo 2025-2026 ya está perdido para miles que no tienen internet para clases a distancia. 

Comerciantes preguntan: “¿Por qué no se plantan en julio - agosto, cuando no hay clases?”. La respuesta que dan los maestros es que sin afectar a terceros, el Gobierno no se sienta a negociar.

4. ¿Beneficio para quién? La línea delgada

Beneficio directo al gremio: Sí existe. Cada plantón termina con minutas donde se liberan pagos, se dan plazas y se gestionan préstamos. Es innegable que el magisterio obtiene beneficios laborales.

Beneficio para la comunidad estudiantil: Es indirecto y a largo plazo. Si de verdad logran que se reparen 300 escuelas, los niños lo verán en agosto. Pero si solo se logra el pago de bonos, el salón seguirá con goteras.

El problema es que el costo es inmediato y lo paga la comunidad, mientras el beneficio es promesa y a futuro. 

5. ¿Por qué antes de terminar el ciclo?

No es casualidad. Tres razones de fondo:

 1.  Presión presupuestal: Junio es el mes donde la Secretaría de Finanzas define techos para 2027. Lo que no entra hoy, no existe mañana.

 2.  Presión política: Vienen cambios en diferentes niveles de gobierno. Negociar ahora es negociar con la administración saliente y amarrar compromisos con la entrante.

 3.  Presión social: Un plantón en vacaciones no sale en la prensa nacional. Un plantón con niños sin clases, sí.

Cierre: Entre líneas

Nadie niega que Oaxaca tiene escuelas sin baños y maestros sin plaza. Tampoco nadie puede negar que un niño y niña de todas las regiones hoy no tienen clases, difícilmente recuperará ese mes. 

El plantón es legal. La afectación es real. El beneficio está en disputa. 

La única forma de saber para quién fue, es revisar en diciembre: ¿cuántas escuelas se repararon y cuántos días de clase se repusieron? Si la respuesta es “ninguna” y “cero”, entonces entre líneas, ya sabemos a quién benefició.